Desde siempre, la mujer en estado de gestación ha establecido algún tipo de comunicación con su criatura. "La vida secreta del niño antes de nacer" nos habla de esa comunicación, y de cómo influye en el el parto y en la posterior relación madre-bebé.
Según las últimas investigaciones fiables, el bebé intrauterino puede ver, oir, experimentar, degustar y, de manera primitiva, inclusiva aprender.
Consecuencia de este descubrimiento es el hecho de que lo sentido y percibido por la criatura influirá en su futuro comportamiento social. El instrumento fundamental que interviene en la transmisión de estos mensajes iniciales es, por supuesto, la madre. Esta sutil radiación no significa que sobre el feto recaigan toda clase de tensiones o preocupaciones. Lo importante, por el contrario, son los sentimientos profundos y constantes.