Memorias de una gallina. Antes de nacer yo estaba formándome muy poquito a poco, metida en un huevo. Muy poquito a poco se hicieron mis patas, mis ojos, mi pico y todo mi cuerpo. Pero de aquel tiempo no recuerdo nada. Mi madre me lo explicó luego...
Mucha gente piensa que las gallinas son todas iguales. Pero no, las gallinas no son todas iguales, como tampoco lo son las personas.
Carolina es una gallina muy particular. Sumamente inconformista con el mundo que la rodea, desde su nacimiento comienza a poner en tela de juicio las normas establecidas y a reflexionar con tono de humor sobre los valores auténticos de la vida, reivindicando así sus derechos. Premio CCEI, 1980.