Antón, protagonista de este bonito cuento, descubre un día una palabra de la cual no concoe el sentido. Para aprender con más facilidad el abecedario, Antón decide crear un cuenta para cada letra.
En este juego le ayudan sus parientes, sus amigos y los niños del vecindario. Úrsula Wölfel consigue con este libro divertir a los lectores enseñándoles a jugar con las palabras y la forma de escribir pequeños cuentos. A partir de 5 años.