"La vida fetal, el nacimiento y el futuro de la humanidad" reune en un libro diversos textos escogidos de Michel Odent en torno al embarazo y el parto, y cómo influyen a largo plazo en la vida de las personas y de la sociedad.
La primera hora que sigue al nacimiento conforma todo un período crítico en nuestro desarrollo de la capacidad de amar.
La oxitocina está presente en la leche humana; es decir, el bebé que es amamantado absorbe cierta cantidad de la hormona del amor a través del tracto digestivo.
Durante el parto y nacimiento, el bebé libera sus propias endorfinas, de lo que se deduce que, en la hora siguiente al nacimeinto, tenemos a una madre y a un bebé impregnados de opiáceos.
Como mamíferos que somos, las necesidades básicas de las mujeres a la hora de parir son: seguridad, intimidad y calidez ambiental.
Es vital que los profesionales que atienden partos comprendan el significado y la importancia de la palabra "silencio".
En nuestras sociedades, donde la sexualidad genital está considerablemente reprimida, los partos son más difíciles.
La depresión post-parto masculina es más común que la depresión post-parto femenina, aunque no se reconozca como tal.
El estado emocional de la madre embarazada tiene una mayor influencia a largo plazo sobre el niño que su estado emocional durante el primer año de vida del pequeño
Una de las principales amenazas que acechan la salud de las generaciones futuras es la contaminación intrauterina debido a la acción de moléculas artificiales presentes en las grasa solubles.