El ojo obra maestra de la creación. El ojo humano es un órgano par, al no estar dispuesto, como en muchos animales, en los dos lados, derecho e izquierdo, de la cabeza, sino relativamente juntos en el tercio superior de la cara; disposición necesaria para que el hombre obtenga una imagen singular de las cosas vistas y percibidas del mundo exterior. Los dos ojos tienen que trabajar, bien concertados, en absoluta armonía.
Observando el ojo humano, vemos que está metido en las órbitas y puede quedar cubierto por los dos párpados, de arriba y de abajo. Advertimos que puede ejecutar movimientos a izquierda y derecha, así como arriba y abajo. Podemos observar que, con la luz, la pupila se estrecha. El ojo humano es un órgano de forma casi esférica, constituido por diversas membranas, que son: la conjuntiva, la córnea, la esclerótica, el iris, la coroides y la retina. Esta forma esférica se debe a que el ojo está lleno de una sustancia como gelatinosa, el cuerpo vitreo, delante del cual se halla el cristalino.