Dinero oro conciencia. Desde siempre se nos ha enseñado que la vida económica se inició con el comercio, es decir con el intercambio de una cantidad innumerable de productos de la Naturaleza. Pero un detallado estudio de la literatura de las antiguas India y Persia, así como de Europa, revela que el dinero tuvo sus orígenes en el culto. La primera y más simple manifestación económica no se dio en el comercio tal y como hoy lo entendemos.
La gente primitiva era autosuficiente. No comerciaban, sino que vivían de lo que la propia Naturaleza les proveía. En un principio no se les ocurrió el ir a otros lugares distintos del suyo para poseer lo que otros hubieran producido. Así, las primeras manifestaciones de la vida económica, la caza, la agricultura y la domesticación animal; estaban estrechamente vinculadas y dependían directamente de la Naturaleza. En aquellos tiempos, el hombre tenía un peculiar tipo de consciencia. La íntima relación con la Naturaleza produjo el desarrollo de sociedades cerradas, en las cuales los hombres eran conscientes de que existían unos poderes más allá de ellos mismos, no sólo fuerzas de la Naturaleza sino las denominadas fuerzas del destino.