El Pequeño Castor. El pequeño castor vivía solo, cerca de un gran estanque. No tenía ningún hermano. No tenía ninguna hermana. Y lo peor de todo era que no tenía ningún amigo. Un día, sentado junto al estanque, empezó a llorar. Lloraba de verdad. Y cada vez lloraba más fuerte.
El pequeño castor vive solo, a la orilla de un estanque. No tiene familia ni amigos. Es un castor triste y solitario. Pero un día mientras llora, oye a alguien también llorar al otro lado del estantque... Y entoces comienza la emotiva búsqueda de un amigo.
Un día, el patito, la marmota y la tortuga fueron a buscar al pequeño castor a su casita de madre y barro par ir a jugar. -¿Quieres venir a jugar con nosotros?- le dijeron todos a la una. ¡Mmmmm!- exclamó el pequeño castor desde dentro de su casita-