¡Adiós, pequeño amigo!. Érase una vez una niña que se llamaba Sara. Un día, mientras paseaba por entre los matorrales, oyó un ruido muy extraño. Cuando se acercó vio escondido entre la hierba una patito chiquitito, chiquitito, que tiritaba de frío. Seguro que acababa de nacer...
Un día Sara se encontró un patito que acababa de nacer. Se lo llevó as u casa y lo cuidó. Siempre estuvo a su lado mientras creció y los dos se convirtieron en grandes amigos. Pero un día el animal oyó la llamada de los patos salvajes y Sara se dio cuenta de que tendría que enseñar a su pequeño amigo a volar.
Una historia preciosa y conmovedora, con unas bonitas ilustraciones y narrada con gran delicadeza.